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lunes, mayo 20, 2024

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Entrevista a Carlos Alonso,’Coscovillal’

Hay un aficionado que, todos los días, en sus cuentas de Twitter (X) e Instagram, nos regala generosamente interesantes fragmentos de vídeo de corridas y otros acontecimientos taurinos, de los últimos 40 años aproximadamente, nada menos. Sus cuentas llevan el nombre de Coscovillal, y hemos querido conocer más su labor y a él mismo.

Una entrevista de| FERNANDO GOMÁ

¿Cómo y por qué surge tu pasión por conservar archivos videográficos de contenidos taurinos?

La llamada definitiva de la Tauromaquia la recibo cuando tenía diez años y vivía en Villalpando (Zamora), de donde soy. Sentí la necesidad de poder volver a ver y analizar vídeos donde el toro fuese el protagonista.

Para ello, pedí a mis padres que me regalasen un aparato de vídeo junto a la magnífica colección de Tierra de Toros. Comencé grabando por mi cuenta los encierros de San Fermín para que mi padre los viese al llegar de trabajar, descubriendo al mismo tiempo que Tendido Cero y las retransmisiones taurinas de las cadenas públicas me atraían tanto o más que los festejos populares.

¿Qué criterio sigues para considerar que un contenido taurino es digno de ser grabado y conservado?

La limitación temporal obliga obviamente a priorizar la grabación y conservación de contenidos. Trato de grabar y ver primero todos los festejos o programas que luego no puedo recuperar en internet. En paralelo, digitalizo, busco o intercambio archivos de temporadas o épocas que no tengo.

Finalmente, busco y descargo los programas y reportajes de televisión.

Aparte de tus propias grabaciones, obtienes también material de coleccionistas y profesionales, ¿es así?

Con el paso del tiempo creo que se está tomando concienciación de que un archivo sin digitalizar y sin visibilidad no aporta y termina por perderse.

Gracias a las redes sociales he establecido contacto y relación con otros coleccionistas con los que intercambio archivos prácticamente todas las semanas. También ya son varios profesionales los que me han escrito para ofrecerme antiguos VHS para que se los digitalice y añada a mi videoteca.

Todos los días, en tus cuentas de Instagram y Twitter, nos regalas muy generosamente fragmentos de faenas y otras actividades taurinas, ¿por qué lo haces, y qué criterio sigues para publicar uno u otro vídeo?

Nuestra amiga Tauromaquia necesita una cuidada y amplia difusión. Podemos leer o nos pueden contar cómo fueron faenas o toros célebres, pero si nos podemos apoyar en imágenes, nuestra comprensión aumenta e incluso sacamos nuestras propias conclusiones.

Bastantes profesionales que se ponen delante del toro necesitan beber de fuentes de otros tiempos. Recibo peticiones que suelo compartir lo antes posible. El resto de publicaciones, salvo días puntuales, sólo se rigen por el disco duro, imágenes o archivo que esté viendo y tenga más accesible.

¿Cómo es una semana “normal” tuya en relación con este trabajo de obtención y conservación de archivos videográficos? ¿En qué horario y qué días estás dedicado a ello?

Yo vivo en Madrid, y a mis 35 años trabajo en Astara, una empresa de movilidad, por lo que todo esto tengo que hacerlo en mi tiempo libre.

Entre semana, suelo dedicar una hora en el despacho a descargar archivos y editar los que publico cada día en mis redes sociales. Cuando llega el viernes y puedo estar en casa, me centro en digitalizar los VHS que con el paso de los años fui grabando. Empiezo por los más antiguos y por los que me envían.

Mi jornada de coleccionista empieza los fines de semana a las siete de la mañana y en muchas ocasiones invierto 12 o 14 horas, dependiendo de si hay festejos o programas en directo.

Tengo qué recalcar que sin la ayuda de mi pareja, padres y amigos este trabajo no sería posible. Me lleva, como se ve, mucho tiempo, y es algo que hago de manera completamente gratuita.

Llama la atención la gran discreción con la que te presentas en tus cuentas, no hablas nunca de ti, ni subes fotos tuyas ¿es algo consciente y querido, verdad?

Siempre he centrado mis cuentas de Twitter e Instagram en la temática taurina. Me ha facilitado conocer a grandes aficionados y profesionales, pero si tuviese que hacerlo por darme protagonismo y reconocimiento, no lo haría.

Mis cuentas las tengo como dos herramientas de promoción y difusión. Es algo premeditado.

De hecho, las dos cuentas tienen como nombre “Coscovillal”, ¿qué significa esa palabra?

Es la unión entre el mote familiar heredado de mi abuelo paterno “Cosco” y mi pueblo, Villalpando. Es una especie de reconocimiento a ambas partes.

Es igualmente evidente que cuidas mucho la presentación de cada publicación la gramática y la ortografía, ¿es consecuencia de tu vocación periodística?

Siempre tuve predilección por “las letras”. La videoteca en casa también deja espacio a libros, artículos y revistas. Cuando me vine a Madrid en el 2014, antes de encontrar trabajo, tuve la oportunidad de hacer el Curso de Periodismo Taurino de la Fundación Wellington. Siempre he querido escribir con corrección y cierto fundamento.

¿Cuánto material tienes ya acumulado, y qué querrías, idealmente -con tiempo y dinero-  hacer con él?

La videoteca la forman distintos formatos. Tengo 8 discos duros de 2 y 4 TB, unos 2.000 dvds y unos 500 VHS todavía por digitalizar.

Con tiempo y dinero me gustaría recuperar algún archivo dañado por el paso del tiempo e intentar que la videoteca pueda servir como complemento a Escuelas de Tauromaquia, por ejemplo.

Eres también un apasionado del festejo popular, ¿no es así? ¿qué te atrae de él?

Mi afición taurina viene, de hecho, del festejo popular. Desde muy niño mi padre y mi abuelo me llevaban a los encierros y capeas de mi pueblo y alrededores. Me atrajeron las reacciones de los animales, sus comportamientos, descubrir encastes y ganaderías, etc.

Con mi pareja, grupo de amigos y miembros de la Asociación Taurina de Villalpando (Astauvi) recorro todos los festejos que puedo. Son nuestras raíces y el contacto de la sociedad con unos valores y animales mitológicos.

Después de visionar miles de vídeos, dinos uno con el que, por la razón que sea, tengas una afinidad emocional especial

Elegir uno en concreto me resulta muy difícil. Me quedo con los archivos pertenecientes a la temporada del 2000. Fue la primera que seguí en profundidad y me traen grandes recuerdos.

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