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miércoles, abril 24, 2024

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La tauromaquia también habla catalán

La cultura taurina en Cataluña merece el apoyo de todo el sector para recuperar su máxima vigencia

Cataluña es taurina. ¡Cuantas veces hemos repetido esta afirmación los aficionados catalanes! Y es que desde hace más de una década nos ha tocado el arduo trabajo de reafirmarnos ante todos, taurinos y no taurinos, catalanes y foráneos, para poder sobrellevar aquella injusta decisión que un día los políticos que nos gobernaban decidieron imponer. Una decisión que fue el inicio de muchas cosas, y que señalaba una nueva forma de gobernar.  La ideología propia por delante del interés general. Un comportamiento político con rasgos fascistas que no podía tener un mejor comienzo para ellos. Lograr prohibir algo tan importante e inherente a la cultura catalana, como son los toros, significaba salir por la puerta grande para ellos. Les salió bien. Lo que ellos no sabían es que más de una década después los taurinos catalanes seguiríamos aquí luchando por nuestra afición.

Pero en realidad estamos haciendo algo mucho más grande. Estamos defendiendo nuestra cultura real, la identidad catalana real y, sobre todo, la libertad y la dignidad de todos los catalanes, y a la vez, también de todos los españoles. No podemos olvidar que de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña surgió la Iniciativa Legislativa Popular, que posteriormente prosperó en la Ley de Protección de la Tauromaquia. Una ley que ha servido para proteger los toros en toda España, pero que en Cataluña ha tenido un efecto limitado. Los tribunales nos dieron la razón y revocaron la ley de la prohibición de las corridas de toros, pero la sombra de los partidos políticos y lobbies animalistas en nuestra región es, todavía a día de hoy, tan alargada, que aún no permite la realización de una corrida de toros. Pero, aunque la presión y lo longevo en el tiempo en ocasiones haya hecho mella en los ánimos, los taurinos no podemos desfallecer. No es la primera vez que intentan prohibir los toros, y al final, siempre les sale mal.

«La Escuela Taurina forma a unos cuántos jóvenes catalanes que ven en la tauromaquia una opción de vida»

En realidad, la actividad taurina en Cataluña es intensísima. Desde la Federación, peñas y asociaciones llevamos años manteniendo viva la llama. Son multitud de conferencias, comidas, cenas, viajes, tentaderos, cursos de aficionados, etc., las que realizamos durante todo el año. Y lo que resulta más esperanzador, contamos con una Escuela Taurina que funciona viento en popa, formando a unos cuantos jóvenes catalanes que, la mayoría de ellos, sin una ascendencia taurina clara, han visto en la Tauromaquia una opción de vida. Y hasta han logrado organizar una novillada sin picadores en la vecina Vinaròs, en su presentación de luces para deleite principalmente de la afición catalana. Esta es una de las evidencias más claras de que el trabajo hecho durante todos estos años por los aficionados y profesionales catalanes van dando sus frutos.

Por no hablar de los Correbous, fundamentales en las Terres de l’Ebre, así como en otras zonas del territorio catalán. En Cardona, en la provincia de Barcelona, y en Vidreres, en la provincia de Girona, donde tuvieron que superar un referéndum para poderse celebrar. En esas zonas los aficionados y gente de los pueblos, organizándose en peñas y comisiones, han logrado tener la fuerza suficiente para superar cualquier embate animalista por parte de asociaciones o partidos políticos.

Pero el trabajo va mucho más allá. Ahora toca enseñar al mundo taurino la situación catalana. Por qué se llegó a esta situación y todo el trabajo realizado, y el que queda por realizar. Nadie está exento de peligro y se debe estar preparado. Tenemos una ley que nos protege, pero eso no exime a los antitaurinos de seguir buscando argucias para lograr sus objetivos. Y eso nos lleva a llamar a la reflexión a todo el mundo taurino.

«La Tauromaquia en Cataluña no es solo pasado. Es presente y futuro»

Debemos caminar unidos. En Cataluña, en muchas ocasiones nos hemos sentido muy solos, y eso no debe ocurrir jamás. Todos debemos salir en defensa de aquellos territorios amenazados, de los más débiles. Y, teniendo claro que el liderazgo de la defensa lo debe llevar el propio territorio, el mundo taurino debe estar a su lado para arroparle y apoyarle. Sin desfallecer. Por eso, desde la Federación que presido, no nos cansaremos de llamar a todas las puertas, ya que es vital que, en el nuestro, que es el territorio más difícil y con el reto más grande, todos nos acompañen y fortalezcan nuestra defensa.

Defender los toros en Cataluña es defender la libertad de todos los catalanes. Sean taurinos o no, todo ciudadano debe tener la libertad de acudir o no a ver una corrida de toros, más siendo la Tauromaquia una actividad inherente a la cultura catalana y mediterránea. Que les quede claro a los políticos, la Tauromaquia, como hecho cultural se debe permitir, respetar y promover. Y ellos, como representantes públicos, están obligados a ello. Y nosotros, los taurinos, lo debemos exigir. Así se lo he hecho saber a todos los políticos con los que me he reunido hasta el momento, y lo seguiré haciendo con todos los que me reuniré.

Ya para finalizar me gustaría señalar que en Cataluña no estamos solo para reivindicar, también estamos para disfrutar y enriquecer nuestra pasión. No cabe duda de que Cataluña tiene una destacadísima historia taurina. Barcelona con sus 3 plazas de toros y la multitud de plazas portátiles en sus barrios y ciudades periféricas. Girona, con Olot y sus plazas en ciudades insignes a la cabeza, como la propia Girona, Figueres, Lloret o Sant Feliu de Guíxols. También hay que destacar Tarragona. Toreros como Mario Cabré, Joaquín Bernadó, Enrique Patón, o los actuales Finito de Córdoba o Serafín Marín. Toreras como Les Noyes, Alicia Tomás o Elisabeth Piñero. Tampoco podemos desdeñar la gran riqueza profesional que también tenemos con multitud de banderilleros, picadores, mozos de espadas y ganaderos.

Pero la Tauromaquia en Cataluña no es solo pasado. Es presente y es futuro. Y mientras no tengamos toros en las plazas, los aficionados y profesionales vamos a seguir manteniendo viva la llama, pasándolo bien y engrandeciendo la culturalidad de ésta en nuestra región. Hablando de toros en conferencias, mesas redondas o debates, fomentando el estudio académico por parte de nuestros jóvenes, apoyando a la Escuela Taurina de Cataluña, potenciando la lectura taurina, presentando las Ferias que más gustan y nuevas iniciativas, así como acercando la Tauromaquia a los no taurinos. Hay mucho trabajo hecho e, independientemente que haya toros o no, queda mucho por hacer. La Tauromaquia en Cataluña tiene mucho camino por recorrer.


Lorena Paricio es presidente de la Federación de Entidades Taurinas de Cataluña.

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